Querido dueño,
Te escribo desde el silencio en el que siempre he vivido. Aquí, bajo tus costillas de lado derecho y encima de tu estómago, cumplo todos los días mi labor así a veces no lo notes: limpio tu sangre, transformo nutrientes, guardo energía, fabrico bilis para que puedas digerir las grasas, y hasta convierto sustancias peligrosas en algo que tu cuerpo pueda eliminar sin daño (Stanford Children’s Health). Soy tu compañero fiel, y aún así piensas muy poco en mí.
He aprendido a no ofenderme, pues sé que en tu mente soy solo “el hígado”, esa palabra que le escuchas a los médicos por ahí cada dos años, pero quiero aprovechar esta carta para confesarte que a pesar de mi fuerza y de la capacidad que tengo de regenerarme, últimamente me siento cansado.
Tú me desafías con hábitos que me duelen. Sé que disfrutas de esa cerveza fría en las reuniones o del licor en las celebraciones, pero para mí cada trago es una carrera contrarreloj. El alcohol me inflama, me envenena poco a poco, y a largo plazo puede dejarme cicatrices que nunca sanan: fibrosis, cirrosis o hasta cáncer (AARP). Yo hago mi mayor esfuerzo para protegerte, pero hay momentos en los que siento que estoy perdiendo la batalla.
No es solo el alcohol. Los medicamentos que tomas sin receta y los analgésicos que consideras inofensivos, también me obligan a trabajar el doble. Incluso esas pastillas “naturales” que piensas que no tienen ningún efecto dañino en tu cuerpo pueden herirme más de lo que te imaginas. Y ni hablar de tu alimentación: los ultraprocesados, las gaseosas, los fritos… cada exceso me deja huellas. No lo notas de inmediato porque prefiero quedarme callado cumpliendo con mi deber, pero ese silencio ya me está comenzando a pesar.

A veces me pregunto si recuerdas que soy esencial para tu vida. No soy un músculo que se fortalece en el gimnasio ni un corazón que sientes latir cuando corres. Yo actúo en las sombras, y tal vez por eso es que nunca me cuidas y no dimensionas lo importante que soy. No es por dármelas de narcisista, pero según el blog National Institutes of Health, si ya no puedo hacer mi trabajo podrías sobrevivir máximo dos días, a menos de que te sometas a un tratamiento de emergencia.
Bueno tampoco te quiero asustar, solo quiero decirte que tú y yo podemos hacer un pacto. Tengo la capacidad de recuperarme si me das la oportunidad o mejor, si decides cuidarme. No necesito milagros, solo gestos sencillos como comer frutas y verduras; reducir las grasas saturadas y evitar el exceso de azúcares. Adicionalmente, debes mantenerte en movimiento, aunque sea con una caminata diaria. Y, sobre todo, moderar lo que más me hiere que es el alcohol y los químicos innecesarios.

Sé que suena a consejo médico, pero en realidad es una súplica personal. Yo quiero estar contigo mucho tiempo más. Quiero seguir filtrando tu sangre, generando la energía que necesitas y defendiendo tu cuerpo de infecciones, pero no puedo hacerlo solo. Necesito que me mires, que pienses en mí cuando decidas qué comer, qué beber y qué hábito vale la pena mantener.
A veces pienso que si tuviera voz, aparte de esta carta, te diría en medio de una fiesta “piensa en mí antes del siguiente trago” o en el supermercado, mientras sostienes un paquete de comida ultra procesada “elígeme a mí en lugar de esas papas fritas”. Sé que debes estar pensando que soy un dramático, pero me duele que solo me recuerdes cuando no me siento bien. Prefiero que me recuerdes en la cotidianidad porque esos pequeños actos son los que marcan la diferencia.
Si te decides, yo te prometo que me voy a regenerar y voy a perdonarte por todos los excesos pasados para trabajar contigo por un futuro más sano. Aún hay tiempo, siempre que decidas escucharme.
Con esperanza,
Tu hígado
Bibliografía
Anatomy and Function of the Liver. (s. f.). Stanford Medicine Children’s Health. https://www.stanfordchildrens.org/es/topic/default?id=anatomy-and-function-of-the-liver-90-P06162
Nania, R. (2025, 9 mayo). 9 hábitos que están dañando tu hígado sin que lo sepas. AARP. https://www.aarp.org/espanol/salud/enfermedades-y-tratamientos/info-2025/habitos-que-danan-el-higado.html
Rivera, W. (2025, 14 agosto). Healthy Liver – 13 Tips on How to Have a Healthy Liver. American Liver Foundation. https://liverfoundation.org/es/centro-de-Recursos/blog/consejos-para-un-h%C3%ADgado-saludable/
Su hígado rinde. (2023, 10 marzo). Los Institutos Nacionales de Salud. https://salud.nih.gov/recursos-de-salud/nih-noticias-de-salud/su-higado-rinde#:~:text=El%20h%C3%ADgado%20puede%20seguir%20trabajando,a%20un%20tratamiento%20de%20emergencia.



