A sus 45 años, Alberto sentía que llevaba viviendo 80 años porque no tenía energía ya de nada. Su rutina se había vuelto una carga, todo el tiempo estaba cansado y fatigado, pero lo más preocupante para él y su pareja era que su deseo sexual (libido) había caído en picada.
Preocupado por esos síntomas, que erróneamente asociaba solo al “hacerse viejo” o a la idea de hombres “machos”, Alberto acudió a su médico. Allí empezó a entender el papel fundamental de la testosterona, una hormona, o mensajero químico, que tiene un rol esencial en la salud que va mucho más allá del desarrollo masculino.
¿Qué es la testosterona?
La testosterona es una hormona sexual que proviene del colesterol y forma parte del grupo de hormonas conocidas como andrógenos. Aunque se le conoce como la principal hormona sexual masculina, no es exclusiva de los hombres. Los andrógenos y los estrógenos (hormonas femeninas) están presentes tanto en hombres como en mujeres.
Según el portal Reproducción Asistida ORG, un hombre adulto produce unas 20 veces más testosterona que una mujer adulta. Mientras que las mujeres producen entre 0,1 y 0,4 mg de testosterona al día, los hombres producen entre 5 y 7 mg diarios.
Funciones vitales
El médico le explicó a Alberto que la testosterona es mucho más que la hormona que causa un comportamiento agresivo o impaciente, que es un mito que ya está normalizado en la sociedad. Esta es una hormona que interviene en la sexualidad de ambos sexos, es importante para la salud de los huesos, tiene acción antiinflamatoria y antioxidante, y tiene efectos favorables sobre los vasos sanguíneos.
En los hombres la testosterona es responsable de la virilización del feto masculino en las primeras semanas del desarrollo embrionario y se vuelve especialmente importante en la pubertad (a partir de los 11-13 años). Sus funciones incluyen:

- Efecto anabólico: Favorece el aumento de la masa ósea y la fuerza de los hombres. Estimula el crecimiento óseo y previene la osteoporosis.
- Función sexual y reproductiva: Incrementa la libido o deseo sexual y estimula la producción y maduración de los espermatozoides.
- Estado de ánimo: Puede ayudar a mantener un estado de ánimo normal.
- Desarrollo físico (efecto andrógeno): Contribuye al desarrollo y crecimiento de pene, los testículos, el escroto, las glándulas secretoras sexuales, y promueve la aparición de las características fenotípicas masculinas como la barba.
En las mujeres los andrógenos, incluida la testosterona, son cruciales para el cuerpo femenino. Su papel es necesario para el correcto funcionamiento ovárico, sus funciones incluyen:
- Función ovárica: Son fundamentales para el desarrollo folicular y para el mantenimiento de la función del ovario.
- Libido: La testosterona está relacionada con el aumento del deseo sexual femenino.
- Salud general: Mantenimiento del metabolismo y la fuerza de los huesos, la función cognitiva y posiblemente el estado de ánimo.
Enfermedades y tratamiento

Alberto descubrió que sus síntomas eran la manifestación de un posible déficit de testosterona. Según un estudio de Harvard Health, el envejecimiento en hombres se caracteriza por una disminución gradual de la testosterona (alrededor de 1% a 2% cada año) y afirma que más de un tercio de los hombres mayores de 45 años pueden tener niveles reducidos.
El siguiente paso para Alberto fue someterse a un diagnóstico mediante un análisis hormonal, prueba que cuantifica la testosterona y permite identificar posibles causas de infertilidad, disminución del deseo sexual o alteraciones en los ciclos menstruales. Además, se recomienda medir los niveles de testosterona libre en la mañana, ya que estos varían a lo largo del día.
La terapia hormonal con testosterona está aprobada para tratar la pubertad masculina retrasada y los casos de producción anormalmente baja de esta hormona por fallos en los testículos, la hipófisis o el hipotálamo. Los hombres que presentan niveles bajos de testosterona activa, junto con síntomas como debilidad, falta de energía, depresión o problemas sexuales, pueden ser candidatos a este tratamiento. La administración puede realizarse mediante geles, parches, inyecciones o implantes.
Al final, Alberto se dio cuenta de que la testosterona no es solo “la hormona de los hombres”, sino un mensajero químico que influye en muchas cosas tanto en hombres como en mujeres. Su experiencia deja claro que, si notamos cambios en nuestro cuerpo o en cómo nos sentimos sin una razón aparente, lo mejor es acudir a un especialista que nos ayude a entender qué pasa con nuestras hormonas.
Bibliografía:
Harvard Health. (2023, 22 junio). Testosterone: What it is and how it affects your health. https://www.health.harvard.edu/staying-healthy/testosterone–what-it-does-and-doesnt-doParaíso, B., Barranquero Gómez, M., & Salvador, Z. (2024, 28 octubre). Hormona testosterona: ¿cuál es su función en hombres y mujeres? Reproducción Asistida ORG. https://www.reproduccionasistida.org/la-testosterona/



